El ataque de las chaquetas Napapijri

Barcelona es una ciudad maravillosa. Una buena mañana sales a la calle y, con la tostada todavía en la boca, eres engullido por una avalancha de anoraks de última generación con la bandera de Noruega en el pecho. Imagina un vertido industrial de miles de patos de goma en un río y cambia los patos ...